El placer de la música… leída

Durante un tiempo he descuidado el hábito de la lectura. Sí. Creo que es un hábito, que entraña mucho placer, y si no alimentas cae en el olvido. Volver a él ha sido uno de los objetivos que nos marcamos a mitad del año pasado, mi pareja también. Lo hemos logrado de manera distinta. En mi caso he alternado narrativa corta -200 páginas son suficientes para contar la mayoría de las historias- con libros musicales.

Leer sobre música es un gusto que he adquirido con los años.

Cuando era más joven escuchaba mucha más música que ahora, devoraba discos casi sin importar el estilo o si estaban de moda o no. Ante todo curiosidad y había que saciar a la bestia. Leía revistas y fanzines y no recuerdo haber leído un libro sobre un músico en mi puñetera juventud.

Ahora escucho menos discos, seleccionándolos -sobre todo por la falta de tiempo-, sigo manteniendo la curiosidad intacta y quiero y me gusta leer libros de temática musical.

El último que ha caído en mis manos ha sido Había una vez… Sr Chinarro. Conversaciones con Antonio Luque de Manuel Pinazo y Chema Domínguez. Publicado por Muzikalia. Es su primera referencia como editoral. Fue un regalo de reyes y mentiría si no dijese que me hizo ilusión.

Nunca me he considerado un fan del Sr Chinarro. Siempre he prestado algo de atención a sus discos, sin ir más allá. Hasta hace tres años, en unas vacaciones en Portugal en las que después de dormir a las enanas podíamos leer, escuchar música, tomarnos unas cervezas en la terraza, …, elegí como disco El Porqué de mis peinados. Creo que acabada de escuchar en Radio3 Quiromántico y me apeteció. Quizás estaba ahí y no lo sabía, descubrí que me gustaba mucho. Cada cierto tiempo elijo uno de sus discos, a lo loco.

El libro en cuestión está bien documentado y recorre la discografía de Sr Chinarro a través de conversaciones con Antonio. Fluidas, con todo el mérito que ello conlleva.

Particularmente me ha interesado la parte en la que cuenta cómo se gestaron los discos, el por qué suenan así o no suenan de otra manera. Mi conocimiento musical es meramente de oyente y necesito leer a quién sabe verbalizar lo que escucho y no siempre adivino qué es lo que me ronda la cabeza.

Tiene momentos jugosos. Es una persona que no parece callarse ante nada. Me da la sensación que es de ese tipo de gente que es sincera sobre lo que opina y cuando habla no calcula los efectos colaterales de lo que dice, o no les importan, y sus palabras son carne de malentendidos más allá de su primera intención.

Puede ser una peregrullada escribir algo así sobre un tipo que lleva tanto en esto, pero no suelo tener mucho interés por lo que dicen los artistas, sino por su música.

Es valiente en sus opiniones sobre el entorno y al industria musical. No gusta de rendir pleitesías. Realiza un exigente ejercicio de análisis de sus años como músico con mucha autocrítica. La lucidez y rapidez que maneja en las distancias cortas también las aplica en sí mismo. El ejercicio más valiente es hablar de uno mismo y exponerse al respetable.

Tampoco quiero meterme en jardines. Me he propuesto sólo dejar constancia de lo que me gusta sin más. Y este libro lo ha hecho. El resto de opiniones para los profesionales.

Seguro que no a todo el mundo le gusta el Sr Chinarro. A gustos.