Directos, por favor

Alerta roja. Los trabajadores de la cultura están pasando momentos difíciles por culpa de la pandemia. Muchos sectores están, y estamos, viviendo situaciones que no siempre nos dejan ver una salida a corto o medio plazo. La cultura -como trabajo- es uno de los que más incertidumbres y miedos arroja. Las restricciones en cuanto a prevención y distanciamiento social y nuestros miedos y recelos, los del público, son dos escoyos casi insuperables.

Sin embargo, hay que querer y poder. Es posible programar y asistir a eventos culturales, con medidas de protección, con seguridad, con control. La experiencia no es la misma que hace unos añ… que hace unos meses. Pero nuestro mundo ha cambiado y como tal nuestras experiencias. Son distintas, pero son. Egoístamente, limitando el aforo, como mero espectador es más cómodo. Otra cosa es la rentabilidad y la experiencia social.

El sábado 12 de septiembre nos fuimos a Mozota, Zaragoza, a ver un concierto de León Benavente encuadrado en el festival El Bosque Sonoro.

El concierto fue estupendo. Lleno de emociones por lo que teníamos y lo que queremos tener. Sentados. Con mascarillas. Con distancia. Sin el calor del contacto, pero con la fuerza de la música. Con niñas. Nos llevamos a las peques. Dentro de nuestras posibilidades, intentamos hacer que ellas aprendan que existen muchos universos culturales. Queremos que sepan de su existencia, luego ya decidirán que les gusta o no. Pero al menos, que tengan el conocimiento.

Sería injusto mencionar a los pocos que se saltaron los protocolos, porque se cumplieron, y aunque basta uno para liarla, también hacen faltan muchos más para cumplirlos. Y los hubo. Alguna distancia se podrá mejorar, sobre todo el la cola de entrada, pero en general fueron aceptables. Mucho más que en otros lugares, no demonizados por cierto.

En cuanto a León Benavente, se esforzaron al máximo. Tienen un directo perfectamente engrasado. Un sonido envidiable. Por poner alguna pega, a mi no me gusta el exceso en el uso del vocoder. Me resta elementos, porque creo que no es necesario recurrir a ello con todo lo que tienen sobre el escenario. Pero a gustos. Ni tanta pose teatralizada, ya puestos. Qué de un tiempo a esta parte estamos colmados de placer. El éxito y la confianza en las cosas bien hechas. León Benavente son un bien necesario. Como dice mi mujer, sus letras hablan de nuestra generación. A ella le gustan más que a mi.

 

Necesitamos directos.
Necesitamos ser parte de ellos.

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