No siempre hay que tener cánones universales ni justificar la música según sea su composición, su creatividad, etc. A veces para poder decir que un disco es bueno es tan sencillo como decir que te ha enganchado. Aunque Eels siempre facturan discos con un mínimo de nivel y su etapa más ruidosa tiene su aquél, hacía una década o así que no escuchaba un trabajo suyo del tirón y repetía con frecuencia.En Wonderful, Glorious encuentras canciones evolución propia de sus últimos discos y una mirada a sus primeros. Particularmente me gusta este regreso. Beautiful freak me pillo en edad. Voy camino de ser viejuno.
Existen dos maneras (entre otras) de explicar porque te gusta un disco. La mejor es escuchar el disco (spotify).
Otra es usar palabras de otros (no están todos, como es lógico, ni todo lo que no está sería).
Hay un músico llamado Mark Oliver Everett (Mr. E) al que acusan de nula diversidad temática en sus letras. Eso que vomita en cada verso es el despecho de una vida jodida, oscura y triste pero lo hace con una eficacia casi cruel y con tanto lirismo que cada canción que compone desprende una empatía casi vergonzante. Que se sigan quejando, Mr. E y su selvática barba son mitología. Queda demostrado en el sobresaliente último álbum de Eels titulado Wonderful, Glorious.
El sonido viene siendo más o menos el mismo de siempre. Una fiesta de guitarras aderezadas con diálogos y una voz cada día más cazallera. Los cincuenta se notan y es algo positivo. Se deja entrever algo del autodestructor que es E, pero sólo a través de la batería y las distorsiones. ‘Peach Blossom‘, ‘Kinda fuzzy‘ o ‘New alphabet‘ reúnen lo mejor del antiguo y el nuevo Eels. Ese ruido mixtape mucho más depurado que de costumbre, la improvisación estudiada al milímetro.
Sólo el comienzo de Wonderful, Glorious ya vale por todo uno de esos discos que ahora se encumbran con una escucha porque es poco probable que soporte una segunda. Con casi cinco minutos y medio, "Bombs away" abre el décimo trabajo de EELS como la veterana madame abre de par en par las puertas de la casa del placer: bienvenido, aquí no tienes que tener prisa. Aquí paramos el reloj. La canción más larga del LP para comenzar el viaje por el interior del cráneo de Mark Oliver Everett; la canción más larga para demostrar que Mr. E se ha rodeado de la mejor de las bandas con las que ha tocado.
Es como un resumen inconsciente y desordenado de las coordenadas sonoras de la banda: el listado incluye chutes blues-rock ruidosos y medios tiempos delicados por igual, como si no le importara mezclarlos sin aparente orden o sentido, como si la rareza y extrañeza de “Wonderful, Glorious” fuera el leitmotiv de todo. Se nota en su fisonomía que este es un álbum de aventura y pasatiempo, en el mejor sentido posible de la expresión: como una canita al aire sin pretensiones después de romper una larga y conflictiva relación sentimental.
Pues bien, para aquellos que querían un álbum tan conciso y cargado de hits como variado, aquí llega ‘Wonderful, Glorious’, lo nuevo de Mr. E, para poner las cosas en su sitio y callar muchas bocas. La letra de ‘Bombs Away’, corte que abre, es precisamente una declaración de intenciones: “He sido sigiloso como un ratón en una iglesia / yendo de puntillas donde quiera que fuera / Me he cansado de ser complaciente / me he cansado de ser un ratón / no me pienso callar más” y en ella, así como en ‘Kinda Fuzzy’, el segundo tema, podemos apreciar un cambio en el sonido, una vuelta a su estilo de producción de los años 90, con guitarras sucias, elementos electrónicos y baterías que suenan como si de una base de un tema de rap se tratase.
La única explicación que le encuentro es la calidad y la empatía: que E sea un gran compositor, con una sensibilidad tan grande como su talento que le permite compartir sentimientos reales y universales a través de caminos inesperados.
... un disco que hace honor a su título “Wonderful (Maravilloso), Glorious (Glorioso)”; vamos, imprescindible y que te hace disfrutar desde el primer hasta el último minuto.
Sí, vale, estoy vago, pero por otro lado, se tarda un rato en leerse todo esto. ¿No cuela, no?.
2 comentarios:
fuzztinante! no había escuchado nada todavía del nuevo disco, pero este "peach blossom" convence
A mi me ha gustado
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