Publicado hace unas cuantas semanas, Lex Hives (Spotify) es una colección directa de canciones a su estilo. ¿Cuál es su estilo?. Diversión desenfadada. Perfecto para casi cualquier tiempo, ¡hola verano!. La fórmula no es nueva, pero es buena y The Hives la practican a la perfección.
Lex Hives lo componen 12 canciones de poco más de 3 minutos, tan sólo dos pasan de esa duración. El tiempo no es un problema, de hecho es perfecto, porque las canciones son lo que son. No busquemos en ellas respuestas a la vida ni nada parecido. Son fáciles, pero necesarias para descargar adrenalina. A veces hay que desconectar y disfrutar. La vida no es siempre tan complicada, o no debería serlo, y nunca deberíamos perder la capacidad de disfrutar de la sencillez y punto.
Tampoco nos equivoquemos, Lex Hives es un disco correcto, de los que se puede decir eso de estábien. Una excusa más que perfecta para embarcarse en una gira. Estribillos pegadizos, algun que otro inspirado en -¿quién ha dicho acdc?-, guitarreos, bases rítmicas, coros y tiempo para las voces. Lo normal, The Hives en estado puro.
The Hives crecen en directo. Lo
reconozco, lo confieso y lo grito a los cuatro vientos: me lo pasé muy
bien con ellos el año pasado en el DCode Fest. El destino final de sus
canciones es siempre el directo. Iros preparando para pegaros la sudada padre. El 1 de diciembre estarán en la Riviera de Madrid y seguro será un gran concierto.
Llevan casi 20 años pariendo música y a día de hoy son una de las mejores bandas de rock en directo. Pelle Almqvist es el abc de los showmans y Nicholaus Arson -guitarra- es todo un espectáculo en directo. Sin desmerecer al resto, por supuesto. Semos fanes de sus conciertos.
Hace unos días improvisé una playlist para un amiguete, -espero- un buen aperitivo para hacer boca...
Come on! - Go Right Ahead - Hate to say I told you so - The Stomp - Try it again - Walk idiot walk - Die, all right! - Won't be long - Wait a minute - Hey Little world - Main offender - We all right! - I want more - Supply and demand - You got it all... wrong - 1000 answers - Here we go again - If I had a cent - The Hives are the law, you are crime - Midnight shifter - Tick tick boom
¿Qué sucede en tu cabeza para que desde una melodía hermosa, casi un silbido de amor, se pase a desordenar el ruido y expandirlo hacia un mar de confusión?.
Pregunta que sólo el mismo autor puede responder. La situación personal, las inquietudes, las necesidades, la casualidad propia de las circunstancias, el cúmulo de todas ellas, mencionadas o no. Demasiadas variables para resolver una única incógnita, que sea cual sea, se mueve en el estatus de quién ha facturado uno de los mejores discos de este año.
El volumen condiciona las percepciones. Para escuchar Standing at the Sky's edge (Spotify) el volumen es importante y el resultado sustanciálmente distinto. Estas impresiones son producto de las primeras escuchas a volumen bajo, mientras trabajo. El disco me pide ahora ser oído a todo volumen, para otro día, cuando haya terminado esta entrada.
Internauta, El Disco. El Disco, Internauta
She brings the sunlight, primera canción del nuevo disco de Richard Hawley, nos da la pauta. El cambio con su pasado es palpable, pasadas las primeras notas podemos empezar a notar la diferencia. Guitarras y más guitarras.
Standing at the Sky's edge da nombre a la obra. El camino que marca este nuevo trabajo discurre por la soledad y su antítesis compartida. La necesidad de compartir la introspección y hacer que los polos opuestos se junten -en el vinilo bajo una aguja no necesariamente de diamante-.
En más de un momento he creído adivinar en la voz ecos (muy) lejanos de Billy Idol cantando el estribillo de Cradle of love-quién nos acaba de visitar y tal vez por ello he pensado en él- o más cercanos a The Horrors en las atmósferas y a los Arctic Monkeys más recientes en las estructuras. De perdidos al río, ese look a lo Roy Orbison/Jonnhy Cash/Elvis Costello revisitados no tiene desperdicio.
Se vislumbra un horizonte lleno de espacios abiertos, adecuado para los tiempos que corren, porque encierra cierto pesar social, quizás denuncia, quizás observación. Me declaro fan de sus transiciones instrumentales, de la voz y las melodía ya lo era.
Me gusta la foto (sacada de la web oficial)
Time will bring you winter supone una continuación en la nueva propuesta. Lavarse la cara, para luego seguir con Down in the woods y perderse en las profundidades de la maleza, en dónde la madera tiene vida y el olor a tierra húmeda te invade los sentidos. El alma de un árbol que quiere ser bandera. Un temazo con más de un as en la manga, melodía, progresión, instrumentación.
Entre los méritos que tiene Hawley no es primordial mencionar que fue guitarrista de Pulp, tiene buena amistad con Jarvis Cocker, y no lo es porque su música se diferencia perféctamente de la de Pulp. No necesita de su recomendación para ser escuchada. Richar Hawley es por si mismo uno de los personajes musicales más interesantes de nuestros días.
Seek it es posíblemente una de las canciones más hermosa del álbum y que más recuerda a su faceta de crooner rompercorazones nacidos para sufrir. Don´t stare at the sun le disputa ese honor. La parte instrumental de este tema es de mis favoritas. Todo el disco es un compendio de paisajes y miradores, casi un decálogo de viajes entre estaciones. Melancolía salpicada de dulzura. Maldita dulzura la tuya que dirían Vetusta Morla. La guitarra y sus cuerdas se convierten en narradores.
Acercándonos al final y jugando con su nombre, The wood collers grave, supone la pausa del camposanto, madera mojada que no va a prender. Oscila entre la delicadeza y la indiferencia. Sí, la indiferencia. ¿Existen los discos redondos?. Como mínimo existen con sentido global, cada canción tiene su espacio. No es una máxima universal, pero en ocasiones sus imperfecciones también los hacen [pausa] ferpectos.
De técnico del parque de atracciones
Leave your body behind you retoma el pulso perdido, la querencia por las guitarras que ya se puede afirmar que son las indiscutibles dueñas del álbum. Richard Hawley es inglés, el disco también suena a ellos. Parece que cerramos un círculo de simetrías entre las primeras canciones y las últimas. Imágenes especulares de un acierto, el éxito de dotar a un trabajo de un sentido y saber materializarlo con éxito.
Por último, Before, apesar de que probáblemente no es uno de los temas principales del disco, puede considerarse como una muestra degustación de todo el disco. Contiene casi todos los elementos por los que nada. Quietud. Rabia. Sonidos. Melodía. Voz. Guitarra.
El próximo 21 de octubre Richard Hawley actuará en Madrid en la Joy Eslava (24 de octubre en Málaga, auditorio Edgar Neville, y 26 de octubre en Barcelona, sala Apolo). Mucho me tengo que equivocar si no son conciertos de los que luego recuerdas con una sonrisa en los labios, los pelos como escarpias y el corazón sangrando a punzadas de felicidad.
Hoy me ha dado por usar este estilo: ¡sorry!. Los textos pueden hacerse más sencillos sin perder su intención. Richard Hawley sabría cómo...
Gracias a twitter (vía @rosypunto) he podido conocer a esta artista que realiza graffitis con origami (enlace). Se llama Mademoiselle Maurice.
Tengo el blog un poco abandonado. Siempre he pensado que una bitácora tiene que seguir su ritmo, el de quién la alimenta, y nunca condicionarse por la obligación de publicar. Pero al ver esta combinación de colores en paredes anónimas de la ciudad, me han entrado ganas de publicarlas y... sentir el verano. ¡Qué cosas!.