Black Mirror es una de las series de televisión que está dando que hablar últimamente. Son tan sólo tres espisodios, en perfecto inglés (subtitulado), y su temática es de caracter social, cuestiona y analiza comportamientos de la sociedad -aletargada y presa de los avances tecnológicos-, además de la zoofilia obligada -perdón,
Spoliers inside-.
Una vez vista, la serie no está mal. Aunque
a mi no me ha emocionado tanto, prefiero Sherlock -entre otras-, plantea ideas interesantes (separadas por capítulos y sin enrollarme demasiado).
1. Lo más interesante de esta historia es plantearse
cómo reaccionaríamos nosotros ante una situación límite en la que la vida de una persona dependiera de nuestra
humillación social y si estaríamos dispuestos a pagar ese
precio por cualquier vida, si no fuera alguién relevante (en cualquier sentido) o más difícil todavía, si no fuera
nadie en particular. Si esta disyuntiva tiene como portagonistas al primer ministro y a una relevante miembro de la familia real,
¿el deber social prima sobre la libertad de cada individuo?.
Seguimos con el carrusel de preguntas. Después de una mofa pública de tal calibre,
¿cómo nos afecta nuestra vida posterior?.
Y también está el morbo de la gente, motivo de su éxito, sin duda. Particulármente
no me gustaría ser testigo de una degradación pública de tal magintud.
(Sinónimos usados: relevante, calibre, relevante, magnitud. Tengo el día tonto).
2. Qué somos capaces de hacer por
salir de la monotonía de la vida preprogramada y condenada a trabajar para obtener las necesidades básicas, y las impuestas. De cómo nos manejan a base de
necesidades impuestas. Cómo quién se revela, por sentir su existencia vacía, y por ello ser tomado como alguien raro, es al final absorvido por el mismo sistema, aunque gane un pequeño margen de acción, quizás suficiente. Demasiados personajes con ilusiones, todas sin realizar.
Capítulo más flojo. Futuros, distópicos y demás.
(Sinónimos usados: impuestas, impuestas. Sigo con el día tonto).
3. La posibilidad de
grabar todos nuestros recuerdos y recuperarlos, para nosotros, y para los amigos y demás personas en general, plantea una serie de problemas, el más incipiente es el vivir para la galería y con la vista anclada siempre en el pasado,
eliminando la aletoriedad de la memoria. Sin pie al caos que nos da la vida y extrapolando el refrán de quién vive de recuerdos, muere de realidades. Recrearnos en
el cualquier tiempo pasado fue mejor, y si está grabado,
más mejor. Cultura de la superficie por encima del fondo -frase obvia, está por descubrir el fondo encima de la superficie, pero todo se andará-.
Control de la población a través de sus mismos recuerdos. Una locura para los conspiracionistas.
De este capítulo se pueden sacar ideas para una sociedad futura, ideas de cine, se entiende.
(Sinónimos: ~Antónimos. Pero tonto, tonto)
Quizás
lo mejor de la serie es cómo está realizada, cómo puede llegar a escandalizar -a mi no tanto- sin mostrar nada explícitmante. La imaginación es el más poderoso de los convulsionadores.