Tampoco vamos a dejar el festival cojo, después del viernes viene el sábado.
Por esas cosas que tiene la vida -y que nos gusta el tapeo, el cañeo y encontrarnos con amigos que ya no viven cerca- de nuevo volvimos a llegar algo tarde al Sos48 -sábado-. Retraso con el agravante de que el mismo festival ya traía el suyo de casa. No sé muy bien que hemos hecho al tiempo para que nos trate con ironía, pero ponerse morenos en Berlín y una semana después mojarse en Murcia.
¿Se ha roto matrix?.
Mientras llegábamos al festival sonaba de fondo
oh my mind aaaaalwayyys loooove de Nada Surf. Nos tomamos unas cervezas -léase mini de-, en modo
deja vu, y entramos, que ya era hora. Es lo que tiene vivir en el interior, no hay olas para surfear.
Antes de mencionar de pasada a los grupos que vi, es bueno comentar que la sensación que tengo del sábado es de lejanía y retraso. Llegué tarde a todo, me desubiqué con los horarios y hasta con el recinto, cosa extraña porque no cambió, y además tengo la sensación de que o bien había más gente o bien se habían situado estratégica y aleatoriamente para que yo me los encontrara. La segunda opción me inquieta tanto como el hecho de que cenara dos veces unos noodles in a box con demasiados especiados.
Ya puestos. Mis colegas dicen que los precios no eran abusivos y estoy de acuerdo, en comparación con por ejemplo Madrid, pero en realidad no deberíamos olvidar que cualquier litro de cerveza a 8 euracos o un "
algo para cenar" a 5 o 6 idem es un abuso. Lo sé, es lo que hay y bla bla bla, beneficio, rentabilidad, negocio, y más blablas.
Primer grupo, Mistery Jets. La mayoría estamos
Half in love with Elizabeth y half in bored with the rest. Es cuestión de las canciones que no dan de si. Para empezar un ratico está bien. Yo ya iba anacrónico perdido, porque si bien el viernes tenía dudas para elegir grupos, el sábado no tuve problemas y hasta hubo espacios de tiempo en los que no tenía que elegir. La culpa es de los retrasos y -repito- de que me descentré.
A We Are Standar los oí muy poquito -el despiste de la noche, del que me arrepiento mil y mucho-. Tengo grabada a fuego la frase "... sí, tocan con dos baterías...". Menos mal que son producto patrio y es más fácil verlos de nuevo. ¡¡Llevarme!!.
A L.A. si llegué o llegamos. Toco bien, en su línea, y se marcó una versión del Wicked Game de Chris Isaak. Estas cosas gustan. El recuerdo que guardo es treméndamente correcto, con todo lo que eso implica. Me alegro que le vayan bien las cosas.
Los siguientes fueron Dorian y me pasó como con We Are Standar, que poco más y ni les cato. Con este grupo sucede algo que en el fondo no me gusta. En general dicen que son malísimos y sin embargo el escenario Jagger... el escenario del licor de ciervo -perdonarme mi falta de visión y mi carencia de fe que resulta molesta, pero ese brebaje no puede tener tirón en estas tierras-... Dorian llenó el escenario, lo petó, y la gente bailó y se lo pasó muy bien, sin embargo son malísimos. De nuevo los gustos entran en escena y cada cual tiene los suyos, pero ¿qué buscas en un espectáculo a las 12 de la noche en mitad de un festival?. Pues eso. Disfruté.
Tras Dorian tengo un pequeño problema de ubicación mental, no sé si fue antes mi intencionada ausencia de The Magic Numbers o mi presencia en Love of Lesbians. Si, creo que fue primero lo de los barbudos. Sorry, no puedo con más de dos canciones suyas, no porque no sean buenos, sino porque me edulcoran hasta querer entrar en los boyscout norteamericanos y querer tostar algodón en la hoguera mientras canto un alabarea alabaré desentonado, aunque podría hacer galletitas -dicho con cariño y en modo humor-.
Qué alguien me corrija, pero a este festival yo he ido con ganas de diversión. Desde este punto de partida no conecté con Love of Lesbians. El grupo me gusta mucho, soy fan suyo de los pies a la cabeza, pero en otras circunstancias. Y no lo hice porque tras tres o cuatro de sus canciones
más tranquilas yo necesitaba otras sensaciones. No era mi
repertorio festivalero, era para otro tipo de concierto. Me fui, las noches son reversibles.
¿Dónde fui?. Al corazón del retro ska. Por dios santísimio madre de mi vida y todos los santos que queráis incluir -dicho todo sin respirar-. No son nuevos. No innovan. No y no. Pero que bien te lo pasas con Madness, son una fiesta. Si es que ya tengo una edad. :D
Las sensaciones me vinieron por pares. Orbital son unos monstruos, sin embargo tienen momentos cuyas progresiones, cuya música y sensaciones que transmiten son más relajadas. Para dejarte llevar y recorrer un camino de transición. Tras media hora no era el momento para mi. Aunque, repito, creo que son muy grandes, incluido
Heaven on Earth. Volveré a verlos, seguro. Cada segundo que añadía al reloj confirmaba que mi noche del festival fue el viernes.
Para mi, el orden de las actuaciones no fue el correcto, quiero decir, el que a mi me hubiera gustado. A partir de la 1:30 de la mañana la oferta era similar en ambos escenarios -en cuanto a estilo- y "
no adecuada". Yo prefiero que a las 22:00 me vayan calentado para llegar a las 2:00 en pleno climax, mantenerlo y luego, al final, o bien relajar o bien terminar de explotar. Por lo que We Are Standar y Dorian antes que Orbital -o el comienzo de Lol- no me cuadraron. ¿La tormenta antes de la calma?.
Pero apareció Fatboy Slim. Creo haber leído que todavía a día de hoy sigue con su sesión, porque después de dos horas y media, nosotros nos fuimos y le dejamos allí. Al chaval le gusta crecerse y venirse arriba, y es tan feliz. Es broma. Me gustó muchísimo como pinchó sus temas y como nos guió a todos por donde él quería. Es casi dios. Salvo por la duración, una hora u hora y media hubiera sido perfecto, casi mítico, y salvo porque entre tema y tema gusta de alargar y tensar el momento en el que rompes a saltar, para mi gusto seis o siete segundos más de lo necesario. Pero esto ya es ser un tiquismiquis con prendas de pasta y gafa. Si consiguió que todos vitoreáramos
ay mi morena de mi corazón.
La pega, nos convirtió en unos
cierrafestivales, que feo es eso... jajaja.
En un momento también me acerqué a ver a Addcitive Tv -me pesa haberme perdido a Cunningham- y estaban metiendo una caña que casi caigo en un agujero negro y me cuelo de nuevo en el viernes.
Resumiendo
-ya lo podía haber hecho al comienzo del post-, el sos48 merece la pena. Y todo lo que me perdí!!!!.