Gracias a
Bloguzz y a la editorial
Rocabolsillo he recibido el libro
Tres Tazas de Té de
Greg Motenson & David Oliver Relin, junto a una pequeña mochila de tela a cuadros rojos y blancos y un estuche de cartón cilíndrico con lapiceros, goma y sacapuntas. Un pack muy curioso (a la par que
elegante que diría aquél, bueno, más bien
cuco).
Gracias de nuevo.
Cuando solicité este libro añadí que no lo quería para mi, sino para un amigo para el que la educación es parte de su vida. No conozco a ningún docente que siente mayor pasión ni tenga las ideas más claras que él respecto a su trabajo (y alguna que otra cosa más). Especifiqué que el libro se lo daría y haría mías sus palabras. Así será.
Dentro de todas las posibles definiciones de la vida, tan prácticas como incompletas a la hora de transmitir una idea, una de ellas podría ser una sucesión de continuos encuentros y desencuentros, periodos en los que compartes momentos y otros en los que pasan semanas sin ni siquiera una
taza de té (o café). Ahora mismo no nos cruzamos ni de casualidad y llevo dos semanas pendiente de darle el libro para que cuando quiera y pueda se lo lea, y así pueda publicar aquí sus ideas.
¿El motivo de este post?, no me gusta depender de nadie para cumplir los "
compromisos" que adquiero, por llamarlos de alguna manera, ni quiero condicionar la lectura de nadie, con prisas y demás... Me he leído el libro, rápidamente, todo sea dicho.
Claramente se diferencian dos ideas, una es la historia, la vida y todos los logros de
Greg Mortenson, ejemplar e indiscutible; y otra es la parte literaria narrativa, llevada a cabo por el periodista
David Oliver Relin. Es complicado hablar de una obra cuando está tan íntimamente entremezclada con los hechos que relata, sin que la opinión de una influya sobre la otra, tratarlos como dos entes separados.
Respecto a
Greg Mortenson, llama la atención como un fracaso, como es no conseguir la cima del K2 para un alpinista, deriva en una hazaña aún más grande y elogiable, construir escuelas y a través de la educación promover la paz y la libertad, en este caso en Pakistán. La vida tiene guiños extraños.
Fue candidato al Nobel de la Paz 2009... cada vez es más incomprensible como Obama puede tener en su haber dicho premio con tan sólo humo y buenas intenciones. No digo que no lo vaya a merecer, el tiempo lo dirá, pero ese mismo tiempo es el que ahora mismo dicta que no debería tenerlo, por lo menos hasta que transcurra más tiempo y sus deseos sean hechos y realidades. Perdón por salirme del tema. Greg Mortenson es un personaje digno de ser conocido.

Respecto a
la parte literaria, el libro está bien escrito, sin duda alguna. David Oliver Relin maneja el lenguaje con soltura, como un buen periodista debiera, y narra con todo lujo de detalles la historia de Greg. El libro es un bestseller y ha vendido tal cantidad de copias que no sé ni pronunciar números tan altos. A mi no me ha gustado.
¿Por qué?. Sencillamente porque esperaba no una crónica sino las sensaciones personales. No me suelen gustar los libros en los que un segundo
cronologuea lo que otro vive, lo siento, no me llaman la atención, se pierde materia prima, vivencias, o simplemente no estoy en ese
punto. Podría decir que es en beneficio de las propias palabras, del arte de escribir, pero en este caso tampoco es así porque la prosa es tan correcta, tan pulcra, tan perfecta,... que no me transmite, falta la huella personal, la identidad del escritor (dicho con respeto, que ya quisiéramos muchos escribir así).
Sin contar su extensión, ¿demasiadas páginas?. Para mi sí, supongo que tiene que ver con que lo mencionado anteriormente. ¿Qué me (o nos) sucede cuando la lectura de una vida interesante de principio a fin me (o nos) resulta larga?...
A pesar de todo lo escrito, no me arrepiento de haberlo leído.
Por supuesto, cuando por fin pueda darle el libro a
José Juan Barba, que suyo es, y quiera contarme que le ha parecido, no tendrá desperdicio y sea cuando sea, publicaré sus
Tres Tazas de Té...